Investigación revela ruta de fuga del oro en Venezuela

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El asesor de seguridad de los Estados Unidos, John Bolton, fue el primero en alertar al mundo sobre cómo el chavismo participa en la fuga de oro en Venezuela. “El régimen de Nicolás Maduro utiliza este sector como bastión para financiar actividades ilícitas y apoyar a grupos criminales“, afirmó el pasado 1° de noviembre. A partir de sus comentarios, EEUU prohibió a sus habitantes y empresas cualquier transacción relacionada con el metal proveniente del país caribeño.

El 1° de febrero de este año, Bolton fue más allá y escribió en su cuenta de Twitter: “Maduro no sólo requiere el apoyo de los paramilitares extranjeros para mantener los hilos restantes de una dictadura fallida, sino que los informes muestran que está sacando los activos venezolanos en un avión lleno¿Está robando recursos de la gente para pagar la intervención rusa?“. Su mensaje fue acompañado de un artículo de la agencia de noticias Reuters, que indicaba que el Banco Central de Venezuela (BCV) esperaba vender unas 15 toneladas de oro de sus reservas a Emiratos Árabes, a cambio de euros en efectivo para financiar sus importaciones.

Un detallado informe elaborado por Runrun.es, dividido en “cinco pistas“, cuenta cómo la dictadura de Maduro lleva a cabo la fuga, cómo la promueve, dónde ubica el oro y las ganancias que saca a partir de estas transacciones a través de esquemas de los más sofisticados.

El escándalo se destapó a raíz del hallazgo de un cargamento de lingotes en Aruba. Esa carga expuso una ruta para sacar el oro de Venezuela vía las islas del Caribe holandés hacia Europa y Dubai. Fue nueve meses antes de las sanciones estadounidenses: en febrero de 2018 decomisaron 46 barras de oro con un peso de 50 kilos en el aeropuerto Reina Beatrix de Aruba, justo cuando eran embarcadas por un escolta aduanero venezolano en un vuelo de KLM rumbo a Amsterdam.

Según consigna el informe de Runrun.es, aquel cargamento, valorado en 2,1 millones de dólares, venía de Maracaibo, al oeste de Venezuela; y su destino final era Dubai, en los Emiratos Árabes.
Contradictoriamente, la mercancía llegó vía aérea a la pequeña nación en medio de un bloqueo ordenado por el gobierno venezolano contra las islas de Aruba, Bonaire y Curazao para acabar con el contrabando de oro, cobre y alimentos.

Oro Azul S.A. y su vínculo con Jorge Arreaza

El vendedor de las barras doradas enviadas a Aruba tiene nombre y apellido: Oro Azul S.A., una de las empresas mixtas creadas por el régimen de Maduro para la explotación de los recursos del Arco Minero del Orinoco.

A dos años del lanzamiento del Arco Minero, según la ONG Transparencia Venezuela, se estima que el 30% de lo que se reporta al Banco Central de Venezuela como producción artesanal nacional se desvía hacia las mafias contrabandistas existentes.

La investigación de Runrun.es también arrojó datos sobre Oro Azul, cuya junta directiva está estrechamente vinculada a Jorge Arreaza, ex yerno de Hugo Chávez y actual canciller venezolano, quien designó a sus integrantes durante el breve período que ocupó la cartera de Desarrollo Minero Ecológico.

Arreaza, quien antes pasó por la vicepresidencia de Venezuela y los ministerios de Ciencia y Tecnología, sustituyó a seis personas de la primera junta directiva de la empresapara colocar a personas leales a él.

Así, consigna Runrunes, la compañía se llenó de rostros que conocía muy bien porque trabajaron a sus órdenes en otros despachos. Por ejemplo, situó a su mano derecha, Carlos José Guzmán Gómez, quien siempre estuvo al frente de la dirección de las carteras que ha ocupado desde 2011. En la actualidad acompaña a Arreaza en el Ministerio de Relaciones Exteriores.

También nombró a Víctor Hugo Cano, justo quien lo sustituyó como ministro de Desarrollo Minero Ecológico. El funcionario había sido cercano a Arreaza mientras estuvo como titular en Ciencia y Tecnología. Además, colocó a Elena Evelyn Valera Sierralta, Nelson del Valle Hernández Lezama, Raquel Dayanna Díaz Vivas y William José Cañas Delgado, toda gente de su entorno.

Oro Azul nació con el decreto 2.540 de 2016, en el marco de la ley que reserva al Estado todas las actividades económicas relacionadas con el oro y los minerales estratégicos.

Es una de las empresas con permiso de exploración y explotación del oro y de diversos minerales a través del Arco Minero del Orinoco. Su capital social inicial fue de un millón de bolívares (1.470 USD, calculados para la tasa oficial de la época) y sus acciones quedaron repartidas entre el Estado (55%) y la empresa privada de cal (45%).

Así como Oro Azul, hay al menos seis empresas que trabajan en la explotación de oro con el visto bueno del gobierno.

Cierre de fronteras, detenciones y guerrilleros

Tras el cierre de las fronteras con las islas Aruba, Bonaire y Curazao y luego de la detención del venezolano que llevaba los 50 kilos de oro en el aeropuerto de Aruba, siguieron una cadena de eventos que muestra la compleja estructura que opera para la extracción y comercialización del oro.

Entre estos sucesos se cuenta el arresto en Curazao del venezolano Archak Bedrossian Liberatoscioli, un trader del oro con más de dos décadas de trayectoria, y la activación sorpresiva de la operación “Manos de Metal” en Venezuela, destinada a “atacar las mafias de contrabando de extracción de metales“. Lejos de demostrar el interés del régimen de Maduro por frenar la fuga de oro, estas acciones estaban destinadas, según los expertos, a desplazar a grupos poderosos que se esconden detrás del negocio dorado.

Un dato que resalta Runrun.es es que no se conoce oficialmente cuánto oro se produce en Venezuela ni cuánto de ese total se vende en el extranjero ni a dónde se exporta. Sin embargo, lo que se comprobó es que la cadena de extracción y comercialización está permeada por el crimen organizado y que el oro proviene de un territorio sitiado por la violencia.

Las minas del sur del estado Bolívar están controladas por pranes (término que proviene de las cárceles y que designa a líderes criminales de éstas) y guerrilleros que imponen su ley con sangre, un hecho que se manifiesta en las 40 masacres que han ocurrido en la zona desde 2016 debido a las disputas entre estos grupos que están relacionados con militares de alto rango y hasta con líderes políticos de la región.

Aquello que ocurre dentro de las minas es obviado por los países que son destinos o beneficiarios finales del oro venezolano, como Holanda, Suiza, Bélgica y Turquía.

Los 50 kilos de oro

Todo comenzó hace poco más de un año: el 9 de febrero de 2018. Ese día, fue decomisada en el aeropuerto Reina Beatrix de Aruba una maleta negra con 46 lingotes, que pesaba 50 kilos y nunca llegó a destino. Iba a ser trasladada a Amsterdam y su portador, un escolta aduanero venezolano, fue detenido. La carga estaba valuada en 2,1 millones de dólares.

Vale la pena recordar que el hecho sucedió un mes después de que Maduro ordenara el cierre de las comunicaciones por aire y mar con Aruba, Curazao y Bonaire durante 72 horas, lapso que se extendió a tres meses. Lo que recuerda Runrun.es -y no es un dato menor- es que el avión llegó a Aruba pese al cerco que decretó el mandatario.

Como decíamos más arriba, las 46 barras decomisadas estaban registradas a nombre de Oro Azul, compañía mixta creada en noviembre de 2016.

La identificación la reveló Helen LeJuez, la abogada arubiana que inicialmente asumió la defensa legal de la firma Paoro Armored Transport Aruba, encargada de transportar el oro desde Maracaibo, con una primera escala en Aruba, y una posterior en Holanda hasta su destino final, Dubai, en los Emiratos Árabes Unidos. El propietario de la empresa de transporte de valores, el venezolano-holandés Juan Carlos Toro Rodríguez fue detenido por averiguaciones y posteriormente liberado en junio de 2018. Hasta noviembre, el caso que investiga el Ministerio Público seguía abierto.

En junio de 2018, LeJuez argumentó en un encuentro con Runrun.es en Aruba que toda la operación fue legal. La abogada afirmó que los 50 kilos de oro fueron transportados hasta la aduana arubiana en un vuelo comercial de Aruba Airlines para lo cual se presentó toda la documentación requerida, entre la que se encontraba el certificado de origen y la declaración fiscal del Seniat venezolano. “En ese caso no hubo contrabando ni lavado de dinero“, aseguró el 13 marzo de 2018.

¿Por dónde sale el oro?

“¿Por qué las estrechas vías del pueblo de El Callao, al sur de Bolívar, siempre están despejadas pero hoy no?”, puede preguntar algún desprevenido un día cualquiera, al que le responderían: “Es que están haciendo un traslado“. El periodista de Runrun.escomprobará la afirmación minutos después.

Un vehículo blindado pasa veloz por una calle cercana al Club de los Obreros de Minerven. “Allá van. Por eso era la cola“, reafirma el minero. Un par de motos negras, con funcionarios encapuchados y vestidos del mismo color, escolta el vehículo junto a un “Tiuna” –un transporte multitáctico fabricado en Venezuela– que exhibe al menos a seis soldados del Ejército en su parte trasera. Ahí van los lingotes de oro que se produjeron en el mes y que estuvieron guardados en la bóveda de Minerven. Su próxima parada será el aeropuerto de Guasipati, una pista de asfalto. De allí, a Maiquetía y al Banco Central de Venezuela.

Según la investigación de Runrun.esnadie sabe precisar cuánto se traslada mensualmente. Sin embargo, sí se conoce que las minas de oro del Arco Minero del Orinoco producen mucho más de lo que va allí porque ese metal precioso tiene otras formas de salir. Eso es un secreto a voces reconocido por el mismo gobierno. Tanto, que el ex gobernador de la entidad, Francisco Rangel Gómez, aseguró en marzo de 2016 que el año anterior se habían escapado “por los caminos verdes 20 toneladas de oro”. Esa fuga no ha parado.

El decreto de nacionalización fue firmado el 23 de agosto de 2011 por Hugo Chávez, quien presentó la medida durante un consejo de ministros que fue televisado desde el Palacio de Miraflores. “Oro, oro, oro“, escribió el ex presidente en la última página del documento, cerca de su firma.

“Con el objetivo de seguir dándole fortaleza a la independencia nacional, a la independencia económica, fortaleza a la economía nacional, firmo este decreto nacionalizando el oro, para decirlo en tres palabras”, pronunció frente a las cámaras. Así ilegalizó la pequeña minería y obligó a los mineros a asociarse en empresas mixtas con participación del Estado.

Oro rojo

El oro está manchado de sangre. Porque más allá de que el Estado -chavista- tiene el absoluto control sobre el metal, lo cierto es que en las zonas donde se trabaja el oro hay violencia. El Arco Minero encubre masacres, violación de territorios indígenas y destrucción del ambiente.

Runrun.es recuerda que a mediados de 2018 la sangre volvió a Tumeremo y a las minas que rodean este pueblo enclavado en el sur del estado Bolívar. Solo entre agosto y octubre, se denunció la muerte de 47 personas que cayeron en medio de enfrentamientos entre delincuentes, guerrilleros y miembros de la Guardia Nacional Bolivariana y el Ejército. A pesar de que durante 2016 y 2017 el gobierno aseguró que mitigaría la violencia en el lugar a través de sus “Operaciones de Liberación del Pueblo” (OLP), ésta nunca se fue.

En marzo de 2016, Tumeremo fue noticia a raíz de la masacre de 17 mineros. Pese a que desde hace más de un lustro las matanzas son frecuentes en la zona, aquel suceso se volvió una referencia porque los familiares de las víctimas cerraron durante días el tránsito por la única carretera que los comunica con el resto del país y por donde se llega a Brasil.

El motivo de todos los enfrentamientos tiene explicación en las pugnas territoriales que hay en el área minera del sur de Venezuela.

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