Agostinho Alfonso Macedo, los carteles boliburgueses y el cartel de Cúcuta

Nacionales

Agostinho Alfonso Macedo fue noticia en los últimos años, primero por su vinculación con un pequeño banco venezolano y al menos tres o cuatro cadenas de supermercados. Segundo por su sociedad con Serafín García, actual esposo de la ex mis universo, ex alcaldesa y ex gobernadora Irene Sáez Conde y tercero por irregularidades y sospechosos movimientos de dinero en el Ocean Bank de Miami, banco que preside y que siempre ha sido empleado para ocultar dinero proveniente de PDVSA y de las arcas del gobierno venezolano.

Macedo se escucha que estaría íntimamente relacionado con una ‘megaoperación’ blanqueadora para clanes y carteles boliburgueses y ‘cabelleros’ y de una derivación de estos al que denominan el Cartel de Cúcuta. Macedo fungiría como operador de dinero del Cartel que llega desde Venezuela, a través de distintas vías e incluso a través del Banco Bicentenario y desde Colombia, desde una red de Casas de Cambio controladas directa e indirectamente por el asilado político y prófugo de la justicia venezolana Eligió Cedeño y un hermano de éste.
Tras bastidores participan miembros del carteles ‘cabelleros’ y ‘boliburgueses’, todos con altos cargos en Venezuela e incluso el ex ministro y ex embajador Rafael Ramírez. Poco a poco se van uniendo las piezas de un gran rompecabezas.

Ocean Bank de Miami

Pasada la Segunda Guerra Mundial, cerca de cien mil portugueses, la mayoría de la isla de Madeira, escogieron Venezuela para emprender nuevos proyectos de vida, entre estos, Manuel y Agostinho De Sousa Macedo, Manuel Mendes De Sousa y Manuel Da Corte De Abreu, quienes llegaron en 1946 y se asociaron para montar un pequeño abasto con un capital de 10 mil bolívares.

El negocio se denominaba inicialmente Sociedad Mercantil Macedo, Da Corte & Co y tres años después pasó a llamarse Central Madeirense, C.A. Agostinho De Sousa Macedo se casó el 24 de febrero de 1960 con una venezolana: Olga Moncayo, con quien tuvo cuatro hijos: Sandra, Adriana, Olga y Agostinho; pero también tuvo un hijo fuera del matrimonio: David Samuel. Olga Moncayo murió el 17 de agosto de 2001 y dejó el 50 por ciento de sus bienes a su esposo Agostinho De Sousa Macedo, quien murió el 22 de febrero de 2009, y este a su vez dejó en su testamento a todos sus hijos, incluyendo a su hijo reconocido David Samuel. Entre los bienes heredados se encontraba el cien por ciento de las siete millones 30 mil 657 acciones en Banco Plaza, valoradas en 12 millones 314 mil 290 bolívares. De los cuatro hijos, Agostinho Alfonso Macedo Moncayo fue quien terminó encargándose del negocio bancario y hoy preside la junta directiva de Banco Plaza, pero sus aspiraciones en el mundo financiero no quedaron ahí y pronto comenzó a trascender fronteras. Agostinho Alfonso Macedo ahora posee también un banco en Miami, se trata del Ocean Bank, en el que aparece como director presidente. Central Madeirense se convirtió en uno de los principales proveedores de Mercal y PDVAL para incrementar los niveles de distribución, calidad y sostenibilidad de precios solidarios de los alimentos. Actualmente Macedo se encuentra en el ojo del huracán por investigaciones en EE.UU. en contra del Ocean Bank relacionadas con presunto lavado de capitales.

MIAMI – Una disputa judicial en Miami puso al descubierto las actividades sospechosas de una cuenta en el Ocean Bank que está vinculada a uno de los funcionarios más influyentes del gobierno de Venezuela.Una amplio seguimiento de Univision, pudo determinar que la cuenta está relacionada con Rafael Ramírez, el presidente de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y actual ministro de Energía y Petróleo en el gabinete del presidente Hugo Chávez.
Los problemas con la cuenta surgieron luego de que una ejecutiva del banco empezó a notar transferencias desde Venezuela que no correspondían a los documentos que había aportado el titular para justificar su origen.La oficial de fortunas privadas, Niurka Sánchez, quien manejaba la cuenta, alegó en una demanda en Miami que la despidieron injustamente en enero de 2009 luego de reportar como “sospechosas” varias transacciones de la cuenta ante autoridades financieras de Estados Unidos.

“Ella reportó actividades sospechosas en una cuenta en particular y a consecuencia de esa denuncia tomaron represalias en su contra”, dijo Pelayo Durán, abogado que representa a Sánchez en el litigio.

De acuerdo con documentos de la corte del condado de Miami-Dade y fuentes de Univisión, la operación funcionaba de la siguiente manera: Rafael Ramírez entregaba el dinero a un abogado de Venezuela, identificado en los papeles de la corte por las iniciales “RB”.Según fuentes familiarizadas con las investigaciones federales, RB consignó al banco un contrato legal para demostrar que el origen del dinero era legítimo, y provenía de pagos realizados por Ramírez por honorarios profesionales. El abogado es descrito en algunos documentos de la corte como un especialista en el área criminal en Venezuela. Los papeles, sin embargo, no detallan qué tipo de trabajo realizó el jurista a favor de Ramírez. RB también es mencionado en la declaración jurada del presidente del banco, Alfonso Macedo, como una persona muy cercana a su familia, que presta regularmente servicios de asesoría legal al Banco Plaza, en Venezuela, también propiedad de los accionistas mayoritarios del Ocean Bank. El abogado enviaba regularmente a la cuenta en el Ocean Bank transferencias de entre $300,000 a $600,000, que superaron los $3 millones en un período de unos 14 meses, entre 2007 y 2008. Una vez que el dinero ingresaba en su cuenta, RB impartía instrucciones para que los depósitos se transfirieran de inmediato a cuentas cifradas en Suiza y Luxemburgo. Preocupada porque algunos de los giros eran ajenos al contrato de asesoría entre el abogado y el presidente de Pdvsa, Sánchez decidió informar al Fincen, el organismo del gobierno de Estados Unidos que investiga el lavado de dinero en el sistema financiero norteamericano e internacional. De acuerdo al documento de la corte, Macedo, el presidente del banco, recriminó a Sánchez por haber reportado la cuenta a Fincen, y le advirtió que “no debería haber reportado la transacción porque una de las partes envueltas era un íntimo amigo de la familia”, haciendo referencia a RB.“La señora Sánchez reportó la actividad sospechosa y la reportó al presidente del banco, entre otros, y a raíz de haberlo reportado, ella se volvió un problema”, dijo Rod Hannah, miembro del equipo de defensa de Sánchez. La ex ejecutiva bancaria, que llevaba 25 años trabajando para Ocean Bank, alegó en la demanda que el banco removió ilegalmente las evidencias de los documentos de la cuenta “para encubrir la actividad sospechosa y potencialmente ilegales’’, afirma la demanda. Además de la demanda civil, Sánchez cooperó con una investigación criminal por lavado de dinero que organismos federales adelantaban en el Ocean Bank.
“Específicamente nosotros sabíamos que había una investigación y nosotros hemos asistido al gobierno federal en todo lo que han necesitado bajo nuestras restricciones”, dijo el abogado defensor Pelayo Durán. Los abogados de la firma Holland & Knight, que representan al banco, dijeron a Univisión que “la política de Ocean Bank no es hacer comentarios sobre casos en litigio”. Ambas partes llegaron a un acuerdo para evitar un juicio público, pero el acuerdo debe ser aprobado por el Fondo de Garantías Bancarias (FDIC). Un cuestionario enviado por Univisión al presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, a través de la embajada de Venezuela en Washington, no fue respondido. No es la primera vez que Ramírez aparece mencionado en una disputa legal en Miami. En 2008 fue vinculado al escándalo del maletín de los $800,000 que presuntamente fueron enviados por el gobierno venezolano a la entonces candidata presidencial Cristina Kirchner. Si el FDIC no aprueba el acuerdo entre las partes, “vamos a ir a un juicio abierto y público”, advirtieron los abogados de Sánchez. Ocean Bank fue sometido a una pesquisa federal que culminó con una multa al banco por más de $10 millones, debido a que no tomó las medidas adecuadas para evitar el lavado de dinero durante casi diez años. Los investigadores federales encontraron que las fallas del banco no sólo se presentaron en el manejo de cuentas de venezolanos, sino también en depósitos de narcotraficantes mexicanos.
Esta organización maneja y opera abultadas cuentas en Bahamas y sus más recientes negocios son apreciados minerales como el Coltan, oro y piedras preciosas sustraídas de la selva amazónica venezolana, amparándose en el llamado arco minero.

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