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CUEROS:
El sector
esta que arde, pero no hay
que
olvidar al que originó el incendio
Finalmente las dificultades derivadas
del conflicto generado por el sector carne (ganaderos y
frigoríficos) estallaron en el interior del sector. Los cueros
crudos y salados comenzaron a escasear desde diciembre y los
aumentos fueron escalando hasta llegar a un insólito 70 %, que nos
deja fuera del mundo. Hoy, el accionar coordinado y mancomunado que
venían mostrando las entidades de la de la cadena de valor cuero
sufre su peor momento. Las urgencias de cada conjunto industrial han
comenzado a desbordar la prudencia.
Con menos cueros y a precios de infarto,
las empresas curtidoras de mayor volumen buscan sostener sus
contratos internacionales –difíciles de ganar y fáciles de perder-.
Las curtiembres de menor dimensión, algunas de las cuales también
son exportadoras, buscan también cumplir, especialmente con la
recuperada demanda interna y los fabricantes de manufacturas
(calzado, marroquinería y ropa) luchan por mantener su recuperación
y crecientes ventas externas, tras una década de horror.
Si bien aún no hay cifras claras que
marquen la baja en el sacrificio de vacunos, es seguro que en el
medio de la situación hay quienes ganan con la crispación del
mercado. Sería interesante mirar los “balances” quienes detentan
el poder de venta de los cueros crudos. Pero la Argentina esta llena
de cuentas en el agua y nunca sabremos la cuantía del nuevo
reparto que esta movida ha implicado. Lo que es seguro es que
las curtiembres están perdiendo dinero, y mucho. Pero no es menor el
peligro que corren los demás eslabones de la cadena, y los
consumidores, perdedores también a la hora de torturar sus bolsillos
con los nuevos precios de los productos.
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ESTADÍSTICA
Variación
del precio entre
Octubre/2005 — Mayo/2006
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Precio en pesos argentinos del kg. de novillo en puestos de Buenos Aires, según Corsecuer
S.A.
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A pocos días de firmar un acuerdo de
precios bajo la mirada del presidente Kirchner la industria se tensa
porque firmaron para evitar aumentos y éstos en vez de serenarse
rompieron todas las barreras.
Hay quienes en la preocupación buscan
caminos errados, que lesionarán la competitividad de nuestras
industrias. Otros señalan y culpan, pero quizás no esté allí la
razón esencial. Pero lo que unos y otros pierden de vista es que
degradar el diálogo y la coincidencia lograda –la que puede haber
entre empresas cuyos intereses no siempre afinan totalmente- es un
camino perverso.
El nuevo plan ganadero que presentó el
gobierno contó, al menos en principio con el apoyo mayoritario del
sector ganadero y frigorífico. Allí se plantea llevar el sacrificio
a 15, 7 millones de animales en el 2010. 500.000 animales más que en
el 2004. Pero se calcula que el sector curtidor tiene capacidad para
procesar más de 16 millones.
El trabajo de las cámaras de calzado y
la de manufacturas de cuero esta encaminado a que el sector tenga
una creciente participación en la elaboración de productos con los
buenos cueros que se disponen en el país. Hay muchos cálculos de los
puestos de trabajo y riqueza que esto produciría para el país. No
son datos desdeñables, aunque no vale a pena reiterarlos aquí. En
esta hora, el Estado Nacional ha dado muestras que respalda esta
posición, sin duda de principios. Con un buen cuero y una industria
curtidora de lujo, como la nuestra, es casi un delito no intentarlo.
Mauricio Herzovich |