Alpargatas (Brasil) ya hace planes
para manejar
Alpargatas (Argentina)
Aunque aún espera la aprobación de la compra
de Alpargatas Argentina, la empresa brasilera Camargo Correa,
controladora de San Pablo Alpargatas, ya hace planes para su futura
subsidiaria. La compañía brasilera continúan sumando proyectos para
fabricar en la Argentina. Proyectan fabricar aquí las Havaianas y
exportarlas, y también internacionalizar la marca Topper.
Los ejecutivos de la firma se cuidan mucho a
la hora de hablar de Alpargatas Argentina, su flamante adquisición. Pero
ya hay varios planes en marcha. Entre los que sobresalen, se encuentra
la producción local de las ojotas Havaianas. Los productos irán a los 79
países a los que llegan las famosas sandalias, que la mayoría recuerda
por su banderita. También se prevé incrementar desde la Argentina la
exportación de Topper, una marca que el grupo también controla en
Brasil.
Los brasileños ya están recorriendo las
oficinas y las plantas de Alpargatas para implementar algunos proyectos.
"Nos interesaría mucho la producción de Havaianas desde aquí",
puntualizó Carla Schmitzberger, directora global de Havaianas, que vino
a la Argentina a presentar una colección de 70 modelos.
Aunque la planta de Campinha Grande se
amplió recientemente –podrá expandir en un 30% su capacidad de
producción actual de 162 millones de pares– las fábricas de Alpargatas
en el país ofrecen atractivos adicionales: los costos de producción
locales son más bajos que en Brasil. La apreciación del real frente al
dólar y la depreciación del peso frente a la moneda estadounidense
harían que Alpargatas Argentina esté en condiciones de venderle
sandalias a Australia, el país que más consume este calzado después de
Brasil, con 3,5 millones de pares, o Estados Unidos, donde se venden 2,5
millones.
En la Argentina, la compañía comercializa 3
millones de pares, con mucha competencia por parte de las importaciones
provenientes de China. El mercado total se estima en 7 millones. En
Brasil, en cambio, Havaianas vende 145 millones, en un mercado que es de
290 millones.
"Aquí hay límites para importar calzado
brasileño por más de 16,5 millones de pares. Con la fabricación local,
no tendríamos que mirar el tema de los cupos", dicen quienes acompañan a
la ejecutiva, que es austríaca, se crió en Rio de Janeiro, habla español
aprendido en Bolivia y ahora vive en San Pablo.
Información base: Diario Clarín