CIMA busca en Italia alternativas
para el crecimiento de su industria
La Cámara Industrial de
las manufacturas del Cuero y Afines, CIMA, salió a buscar nuevas
alternativas para internacionalizar su producción. Un grupo de empresas
asociadas fue a confrontar sus productos en uno de los mercados más
exigentes a nivel mundial, la feria MIPEL de Milán. Por otra parte, se
reunió con sectores empresarios de Italia para buscar una
complementación entre fábricas de ambos países.
Fabricantes de
marroquinería estuvieron exponiendo sus productos -carteras,
portafolios, artículos de viaje y accesorios; tanto de cuero vacuno como
de yacaré- en la feria internacional MIPEL, una de las más importantes
del sector que se realiza semestralmente en la ciudad de.Milán. Las
empresas de CIMA contaron en esta oportunidad con el apoyo de SIPPO -
organismo oficial suizo que asiste a las PYMES de países de menor
desarrollo, para su acceso al mercado europeo y el respaldo de la
Cancillería Argentina.
Según Raúl Zylbersztein,
Presidente de la Cámara de Industrias Manufacturas del Cuero (CIMA) se
firmó un preacuerdo con la Cámara de Comercio e Industria de la ciudad
de Milán. El mismo podría llegar a un monto de 100 mil euros para
cofinanciar las acciones que favorezca a ambos, como la posibilidad de
producir en Argentina para empresas de Italia.
Si bien la presencia en
la feria fue de pocas empresas, Zylberstein considera que esto “sirvió
como prueba piloto para testear nuestras posibilidades de inserción en
un mercado de calidad.
Los expositores
argentinos presentes en Milán recibieron visitas de compradores de
Italia, España, Francia, Inglaterra, Dinamarca, Rusia, Polonia, Serbia,
Sudáfrica y Jordania, entre otros países. La cantidad y calidad de los
contactos realizados, y la buena aceptación en cuanto a diseño,
materiales y terminaciones, abrieron posibilidades ciertas de concretar
ventas una vez concluidas las negociaciones de precios y muestras.
La premisa –explica
Zylbersztein- es estar abiertos a cualquier tipo de asociación,
transferencia de tecnología o la radicación de empresas italianas,
siempre y cuando sea para manufacturar en nuestro país nuestros cueros y
no para proveer industrias en otros países”.
El presidente de CIMA
señaló que también mantuvieron reuniones con consorcios de productores
italianos y con los directivos de la Assomac, Asociación que nuclea a
los fabricantes de maquinaria italiana, “en búsqueda de convenios para
tecnificar y modernizar la producción local.”.
El mercado es muy
competitivo y nuestros costos no se pueden comparar con los de China,
India o Pakistán, que son nuestra competencia -explicó-. Sin embargo, la
calidad y el diseño de nuestros productos desnivela ese factor, que en
algunos casos, resulta decisivo.”
El directivo agregó que
“sería necesario poder conformar un órgano estatal que cuente con
presupuesto para insertar la ‘marca país’ de las manufacturas
argentinas, como lo hace España, Brasil o la India, con lo cual logran
una fuerte presencia en estos encuentros”.
La marroquinería
argentina lideró el crecimiento de las exportaciones de origen
industrial en los años 2004 y 2005, llegando a exportar US$ 102, 4
millones en este último. Pero en 2006 sus ventas externas bajaron a US$
83 millones, caída que los empresarios intentan remontar apuntando a
mercados más exigentes en los cuales se reconozca la calidad y se pague
el precio justo.
La avanzada que se
realizó en Italia forma parte del “Plan Estratégico de Promoción de
Exportaciones” de la Cámara de la Industria de Manufacturas del Cuero
(CIMA). “La participación en estas ferias para un sector PYME como el
nuestro se hace con mucho esfuerzo -afirmó Raúl Zylbersztein, de la
entidad.