Autorizan a instalar industrias en

todos los barrios de Buenos Aires

 

La Legislatura sancionó una ley que autoriza la instalación de fábricas en todos los barrios de la Ciudad, con la condición de que no contaminen ni generen ruidos molestos. Por este motivo, la autorización para la instalación de industrias en barrios residenciales, estará sujeta a que superen un estudio de impacto ambiental.

 

 

La reforma, que  permite la instalación y la ampliación de establecimientos industriales en la ciudad, se encamina a provocar un primer fenómeno: muchas industrias que antes se iban al conurbano, ahora eligen el Sur porteño. Los barrios donde se instalarán esas industrias son los que cuentan con galpones o terrenos a más bajo precio. Se cree que barrios como Barracas, Villa Lugano y las zonas aledañas al Riachuelo serían los más beneficiadas para la instalación de PYMEs

 

La iniciativa, que modifica artículos del Código de Planeamiento Urbano vigentes desde 1977, hace hincapié en la posibilidad de crear fuentes de trabajo, por encima del perfil residencial que se trató de dar a varios barrios porteños.

 

El proyecto fue una propuesta que el Centro Argentino de Ingenieros presentó ante la Comuna. La Legislatura lo aprobó en primera lectura y en abril hizo la audiencia pública que tuvo el apoyo de entidades industriales, profesionales y sindicatos.

 

La ley sancionada permite la instalación de industrias en barrios residenciales, siempre y cuando superen un estudio de impacto ambiental. Sólo continuarán vedadas para las actividades productivas zonas determinadas, como las catalogadas como Urbanización Parque, como los Bosques de Palermo, y áreas de Protección Histórica, tales como el Casco Histórico de la Ciudad.

 

Si bien hubo algunas voces de arquitectos y urbanistas que se oponían, esta postura tampoco fue unánime. Por ejemplo, el destacado arquitecto Juan Manuel Borthagaray aprobó los cambios: El urbanista aseguró que "Esta ley es necesaria fundamentalmente para regularizar la situación de la industria que queda viva en la Ciudad, que no es la gran industria sino la pequeña, en muchos casos familiar, como sucede con las fábricas textiles. Como hoy funcionan en forma irregular, estas empresas no pueden ni siquiera tramitar un crédito. Que nadie piense que ahora se va a instalar en la Ciudad una pastera o una petroquímica."

 

 

American Chemical (requiere Macromedia Flash)

   


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