OPINIÓN

La provisión de cuero al mercado interno

esta asegurada en calidad y cantidad

 

Por Eduardo Wydler

Presidente de la Cámara de la Industria Curtidora Argentina

 

La estrategia de lograr consensos para poner el hombro por nuestro país fue el feliz resultado del reciente encuentro de trabajo que mantuvo la Cámara de la Industria Curtidora de la Argentina (CICA) con el secretario de Coordinación Técnica, Guillermo Moreno, con quien aunamos criterios para preservar la estabilidad económica e incrementar el desarrollo de la pujante industria del cuero, ya que no por casualidad es la única actividad manufacturera que se originó desde los tiempos de la emancipación.    

 

Dado los desafíos que presenta la coyuntura y ante el horizonte del futuro de nuestra industria, hemos estimado útil ratificar públicamente el compromiso de los representados de la CICA, con respecto al cumplimiento del acuerdo de estabilidad de precios suscripto entre el Gobierno y la cadena de valor del cuero; y es por ello que podemos asegurar que la provisión al mercado interno no sufrirá alteraciones de ningún tipo.

 

Podemos dar fe que el Poder Ejecutivo Nacional, se ha interesado por la difícil situación expuesta, para la provisión de cueros y al mismo tiempo, nos han manifestado su voluntad de trabajar de manera conjunta sobre varias alternativas, que hemos planteado ante las autoridades competentes, para ayudar a superar los desafíos del presente.

 

De allí que a nuestro sector se ha sorprendido por las versiones que expresaron  una posible falta de cueros para el mercado interno, teniendo en cuenta que el mismo nunca ha sido desatendido y que además representa el 15 por ciento de la producción total.

 

Cabe destacar que las curtiembres industrializan, con valor agregado y trabajo argentino, el 100 por ciento de los cueros faenados, y que el porcentaje destinado a exportación, sea con o sin acabado, comprende un complejo proceso industrial. 

 

A causa de la reducción en los índices de faena, sólo temporalmente, las industrias del sector se vieron forzadas a suplir la materia prima faltante mediante la importación de la misma como paliativo y para atender los compromisos contraídos tanto en el mercado interno como externo, procesando dichos cueros en el país.

 

Además, es una falacia, fácil de comprobar por las autoridades, que sólo se importen cueros de baja calidad en detrimento del mercado local; ya que en cada caso se satisface la demanda de calidad requerida, interna y externa. En tal sentido los cueros que se venden al mercado interno y al internacional cumplen las calidades  demandadas por el cliente. Los consumidores internos están acostumbrados a un estándar de calidad que en grado alguno ha sido, ni será devaluado.

 

La industria curtidora argentina está a favor de generar políticas que con realismo fomenten el mayor valor agregado a nuestra cadena de valor.

 

Vale insistir, que no se importan cueros de baja calidad, los que se importan son de mercados alternativos para paliar la baja oferta local y satisfacer así los requerimientos de los clientes.

 

Definiciones

Estamos a favor de un fomento o un reintegro a las manufacturas de cuero siempre y cuando se siga un criterio racional. Rechazamos totalmente la exportación de cueros solamente curtidos húmedos (wet blue) o seco (dry blue).

 

Pretender solucionar de un plumazo, mediante el gravamen de ciertas actividades exportadoras, las distorsiones circunstanciales, es como desvestir un santo para vestir a otro y a la larga se corre el riesgo de afectar a toda la actividad.

 

Ante dicho panorama se desprende que en la actualidad se cuenta con un 20 por ciento menos de cuero crudo disponible al mercado. Como tal, el efecto del mercado ha sido que el precio subiera sostenidamente. Los compromisos han hecho que indudablemente, asumiéramos la responsabilidad de cumplir, aunque  pagáramos cada vez más por el cuero ante la escasez. Como consecuencia tenemos un resultado que en lo que va del año, el cuero fresco sin procesar  haya aumentado más de un 70 por ciento.

 

La CICA esta en total desacuerdo con aplicar gravámenes a la exportación de cueros sin acabado, tradicionalmente conocido como semiterminados, ya que entendemos que eso no resuelve los problemas de fondo, sino que genera graves dificultades al sector  industrial del cuero y a los miles de empleados que dependen de nuestro sector.

 

Es imperativo reafirmar que la CICA mantiene los precios acordados con el Gobierno Nacional,  y hará todo lo necesario para que la industria del cuero siga siendo uno de los sectores más pujantes de nuestra economía y fuente de orgullo de la calidad industrial argentina.

 

 


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