OPINIÓN

La visión realista sobre la cadena

del cuero es creer en la producción

 

Por Alberto Sellaro

Presidente de la Cámara de la Industria del Calzado

 

La Argentina dispone de cueros de alta calidad, pero escasos a partir de la crisis histórica del sector ganadero. La demanda se ha incrementado desde la devaluación tanto en el mercado interno como en el externo. Los precios de la materia prima crecieron más de 60% y la disponibilidad es 20% inferior a la requerida, como se ha señalado desde la Cámara de la Industria Curtidora Argentina (CICA).

 

El 85% de los cueros se exportan en estado semiterminado o terminado. En los últimos años, la participación de las manufacturas en su totalidad se ha reducido mientras que ha crecido la de los cueros con menor valor agregado. Como la mayor demanda externa es de cueros semiterminados, poco a poco la Argentina se está transformando en proveedora de materias primas para las industrias de manufacturas de otros países.

 

Las actuales condiciones del mercado –escasez de cueros y suba de precios– no afectan a todos por igual.

 

Las empresas más grandes controlan el mercado y tienen un fuerte sesgo exportador. De acuerdo a datos de CICA, 6 empresas –asociadas a esa entidad– registran el 75% de las exportaciones de cueros sin terminación.

 

Pero cabe aclarar que el sector curtidor cuenta con más de 300 empresas, la mayoría, dedicada al abastecimiento del mercado interno. La cadena de valor se completa con 1.300 firmas que representan a calzado, marroquinería y otras manufacturas. El impacto de la falta de cueros recae, fundamentalmente, sobre todas estas empresas de menor porte que abastecen el mercado interno. La diferencia más notoria es que las grandes empresas exportadoras, por su poder de compra, tienen asegurado el abastecimiento. Por este motivo, la crisis actual no se resuelve, como propuso públicamente el titular de CICA, "importando cueros del Brasil de menor calidad y a más bajo precio" porque esto condicionaría la continuidad de la actividad y la calidad de los productos de la mayoría de las empresas y pondría en riesgo el empleo de más de 50.000 trabajadores. La solución a esta crisis tampoco vendrá por el lado del aumento de la faena en el corto plazo, dado que no se puede esperar una solución de esta naturaleza hasta que el stock ganadero no alcance un importante incremento.

 

Es por eso que necesitamos de medidas correctivas urgentes, porque mientras algunos pocos se aferran a sus ventajas competitivas, desaparecen empresas y la producción de manufacturas se acotará, a corto plazo, a una producción insignificante.

 

En efecto, se requieren medidas estructurales por parte del Gobierno, que incentiven la industrialización de cueros en el país. Las entidades representativas de la cadena ya lo han acordado en el marco del Foro de Competitividad de la Secretaría de Industria de la Nación y en el 5to Foro Federal de la Industria celebrado por la Unión Industrial Argentina.

 

La Confederación General Económica (CGE) resolvió acompañar lo solicitado por los productores de manufacturas para agregar valor al cuero y generar empleo en la Argentina.

 

La visión realista sobre la cadena de valor es la que cree en el futuro de toda la industria que se destaca por invertir, producir más, abastecer el mercado interno y exportar con valor agregado. Manuel Belgrano decía "todas las naciones cultas se esmeran en que sus materias primas no salgan de sus estados a manufacturarse, y todo su empeño, no solo en darles nueva forma, sino aún, atraer las del extranjero para ejecutar lo mismo. Y después venderlas". A pesar de este claro mensaje de un gran hombre que pensó en construir un país con futuro, hay quienes insisten en hacer lo contrario.

 

 


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